BARCELONA

MUSEO DEL DISEÑO DE BARCELONA: GUÍA COMPLETA PARA LA VISITA


El Museu del Disseny de Barcelona, inaugurado en 2014, se encuentra en el singular edificio Disseny Hub Barcelona, situado en la plaza de Les Glòries y situado junto a la torre Glòries. Proyectado por el estudio MBM (integrado por Martorell, Bohigas, Mackay, Capdevila y Gual), el inmueble fue concebido específicamente para albergar, conservar y dar a conocer las valiosas colecciones de diseño de la ciudad. Su arquitectura destaca por una estructura dividida en dos grandes volúmenes. Una parte se desarrolla bajo el nivel de la plaza, aprovechando el desnivel generado por la transformación urbanística del entorno, mientras que la otra se eleva de forma llamativa sobre el espacio público, alcanzando una altura de 14,5 metros.

Las exposiciones permanentes, instalaciones que junto con las temporales abarcan cerca de 6.000 metros cuadrados, se distribuyen entre la planta baja y las tres primeras plantas de la torre, ofreciendo un recorrido que permite descubrir la evolución del diseño desde distintas perspectivas. Bajo tierra se concentra la vertiente más patrimonial del museo. Allí, en una superficie de unos 2.000 metros cuadrados, se encuentran tanto los espacios dedicados a la conservación de las colecciones, como las reservas donde se custodian miles de piezas y documentos. Aquí, además se sitúa el Centro de Documentación de 916 metros cuadrados que alberga alrededor de 30.000 libros publicados entre el siglo XVI y nuestros días, fundamental para la investigación y el estudio del diseño. No hay que olvidar los espacios educativos de 160 metros cuadrados, donde se desarrollan talleres y actividades dirigidas a diferentes públicos.

La visita a la exposición permanente del Museu del Disseny de Barcelona permite recorrer más de mil años de historia a través de más de 80.000 objetos que, en mayor o menor medida, han formado parte de la vida cotidiana. Lejos de plantear un recorrido cronológico tradicional basado en un único itinerario y en una selección global de las colecciones, el museo ha optado por un enfoque más abierto y dinámico. Los espacios expositivos se organizan según distintos ejes temáticos, permitiendo construir un relato diverso y adaptable. De este modo, las colecciones pueden descubrirse a través de cuatro exposiciones permanentes que ofrecen perspectivas complementarias sobre el diseño y las artes del objeto.

La creación del museo supuso además la unión de los cuatro centros barceloneses especializados en este ámbito, una integración que enriqueció notablemente el valor de los fondos conservados. Gracias a ello, el discurso expositivo se amplió, atrayendo a públicos más variados y generando nuevas formas de interpretación. La riqueza y diversidad de las colecciones permiten así reflexionar tanto sobre la evolución histórica de los objetos y el diseño como sobre el papel que estas disciplinas pueden desempeñar en el futuro. Así, el museo reúne colecciones de artes decorativas, diseño, moda y comunicación visual procedentes de varios museos históricos de la ciudad. El recorrido puede realizarse de forma ascendente, comenzando en la planta 0 y terminando en la tercera planta.

Comenzamos pues, en la planta 0 que alberga la exposición “Objetos comunes. Historias locales, debates globales” (subdivididos a la vez en “Itinerario. Historias locales, 1930-2020”, “Parlamento. Debates globales”, “Exposiciones variables” y “#DISSENY_BARCELONA”). La muestra enseña hasta qué punto el diseño influye en nuestra vida cotidiana, transformando objetos de uso común en elementos con un importante valor cultural, social y estético. A través de esta propuesta, el museo ofrece una nueva interpretación de su colección permanente, enriquecida con cerca de un centenar de piezas incorporadas recientemente que permiten acercarse también al diseño contemporáneo.

La planta 1 del Museo del Diseño de Barcelona acoge la exposición “¿Diseñas o trabajas? La nueva comunicación visual. 1980-2003”, dedicada a uno de los periodos más dinámicos del diseño gráfico en España. El museo da continuidad así a la pasada exposición “El diseño gráfico: de oficio a profesión (1940-1980)”, dedicada a los pioneros de esta modalidad. Centrándonos en la exhibición actual, tras la llegada de la democracia y la integración de España en la Unión Europea, los diseñadores desempeñaron un papel clave en la renovación de la imagen de instituciones, empresas y organizaciones. Este contexto favoreció una explosión creativa que convirtió al diseño en un fenómeno de gran relevancia social y cultural.

Llegamos a la planta 2 donde se puede ver la exposición “Matter Matters. Dissenyar amb el món”, en la que se reflexiona sobre la relación entre el diseño y la materia. La muestra parte de un contexto marcado por la escasez creciente de materias primas y por las consecuencias de un modelo económico basado en la explotación intensiva de los recursos. A través de sus contenidos, cuestiona el sistema extractivista que ha predominado durante siglos y que ha contribuido a problemas como la emergencia climática, los conflictos por el control de los recursos y otras crisis ambientales y sociales.

Tras terminar aquella interesante exposición, ahora toca subir a la planta 3 que acoge la exhibición “El cuerpo vestido. Siluetas y moda (1550–2015)”. En ella se recorre la evolución de la indumentaria desde el siglo XVI hasta nuestros días para mostrar cómo la ropa ha transformado la apariencia humana a lo largo de la historia. Mucho más que una simple necesidad, el vestido ha sido una herramienta para expresar valores sociales, normas morales, ideales estéticos e incluso la posición de cada individuo dentro de la sociedad. Entre las piezas más relevantes destacan los vestidos cortesanos del siglo XVIII, un miriñaque del siglo XIX y los corsés modernistas. La colección también reúne obras de grandes diseñadores como Charles Frederick Worth, Cristóbal Balenciaga, Manuel Pertegaz y Paco Rabanne, además de creaciones contemporáneas de autores catalanes como Txell Miras.

Tras finalizar la visita a los espacios positivos de las diferentes plantas, la oferta cultural del museo se completa con la visita al Piso-Museo de la Casa Bloc, situado en el barrio de Sant Andreu. Este espacio permite adentrarse en uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura racionalista de Barcelona. Concebida por Josep Lluís Sert, Josep Torres Clavé y Joan Baptista Subirana dentro del marco ideológico del GATCPAC, la Casa Bloc nació como un innovador proyecto de vivienda obrera. La recuperación de la vivienda 1/11 ha permitido recrear su aspecto original y acercar al visitante a una propuesta arquitectónica que transformó la forma de entender la vivienda social en la Barcelona del siglo XX.



Para más información sobre horarios, precios, actividades, etc., acude a la web del museo de Diseño o visita la página de turismo oficial de Turisme de Barcelona, donde encontrarás toda la información que necesites de éste y otros monumentos y sitios de interés de la ciudad:

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