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DÜSSELDORF

GUÍA ESTURISMO:

 

Dirigiéndonos a la zona del puerto primero debemos cruzar la Platz des Landtages, alrededor del cual vemos diferentes edificios interesantes. El primer edificio que llama la atención, y que da nombre a la plaza, es el Landtag Nordrhein-Westfalen o Parlamento de Renania del Norte-Westfalia. Tras presentarse un concurso público para la construcción del edificio, los políticos que lo llevaron a cabo eligieron un diseño muy atrevido y extravagante. El nuevo parlamento se inauguró el 2 de octubre de 1988, siendo así el primer edificio construido totalmente nuevo para tal fin en Alemania hasta ese momento. Costó 160 millones de euros, pero el alto grado de aceptación entre la ciudadanía constata que fue un dinero bien invertido.

 

Más que su parte monumental o vanguardista, lo que se pretendió fue crear un edificio que representara el sentimiento común de todos los ciudadanos de este land. El edificio es relativamente modesto, mide 105 metros de ancho por 195 de largo y 21 metros de alto. En él los ángulos rectos se han evitado conscientemente. Incluso el salón de plenos se realizó de manera circular en el que se encuentran los 300 asientos de los diputados, característica que subraya la naturaleza del Parlamento como lugar de encuentro.

 

 

Es por eso que el edificio no posee limitación física, exteriormente se encuentra abierta al público y, por tanto, al alcance de todo el mundo. A lo lejos vemos el Stadttor, que significa Puerta de la Ciudad. Se construyó entre los años 1992 y 1998 y fue diseñado por la firma de arquitectura Overdiek Petzinka & Partner. Este rascacielos marca la entra sur del Rheinufertunnerl, de hecho se construyó encima de ese túnel, motivo por el que su planta posee forma de marco de una puerta cuadrada.

 

Cuenta con una altura de 72,55 metros en los que hay 15 pisos, presentando una doble fachada, conformadas por una disposición de vidrio de dos capas, en la que se puede ver a simple vista la estructura de acero. Esta forma permite que el edificio se ventile de forma natural, incluso en los pisos de mayor altura. Posee una superficie construida total de treinta mil metros cuadrados.

 

Desde el año 1999 el Stadttor, por iniciativa del entonces presidente regional Wolfgang Clement, es sede de la Cancillería de Estado de los primeros ministros de Renania del Norte-Westfalia. Además varias empresas privadas han alquilado aquí oficinas, incluyendo consultorías globales. En la exposición inmobiliaria de Cannes de 1998 recibió el premio "Oscar de Arquitectura" a la mejor construcción del Año. Definitivamente el Stadttor recuerda muchísimo el Gran Arco de París.

 

Dirigimos la vista ya hacia el Düsseldorf-Hafen zona portuaria, que en la actualidad engloba un distrito de la ciudad que, con una superficie de 3,85 Km2, sólo contaba en el año 2000 con 212 habitantes, es por ello que esta es una de las zonas con más baja densidad de población de Düsseldorf. En la zona hay muchos bares, restaurantes, cafés y discotecas, que la conviertene, sobre todo en los meses de calor, en una zona de mucha vida y movimiento. La parte occidental del puerto sigue siendo utilizado industrialmente, pero hay planes para remodelarlo y construir apartamentos de alta gama.

 

Durante décadas el puerto fue una zona de trabajo, de industria y de comercio, pero después de que a empresa Mannesmann suspendiera su producción de tubos de acero, partes de la zona central del puerto perdieron su razón de ser, favoreciendo al otro puerto, el Düsseldorf-Reisholz. Debido a esto, la parte oriental del puerto comenzó a ser reconstruida, ya que empresas, principalmente del sector terciario, sentían atracción por trasladarse a Hafen.

 

Principalmente eran empresas de comunicación, oficinas de moda y de diseño. Una de las primeras que se trasladó a esta zona fue la televisión Westdeutscher Rundfunk, también hay una estación de radio local, y además, la CNN solía tener oficinas aquí. Pero el barrio de Hafen contiene algunos ejemplos de arquitectura de vanguardia muy famosa.

 

Las más famosas son las tres edificaciones que conforman el conjunto de las famosas Casas Danzantes del arquitecto Frank O. Gehry, situadas en Neuer Zollhof 2-6 y construidas entre los años 1996 y 1999, después de que se abriera un concurso público a principios de 1990. Es una de las estampas más reconocibles de la ciudad, mundialmente conocidas, con el inconfundible sello del arquitecto consistente en la composición estética de movimiento y asimetría.

 

Como decimos, a principios de 1990 se organizó un importante concurso internacional de arquitectura para refundar esta zona del puerto. El arquitecto Zaha Hadid fue el ganador, pero con el tiempo, problemas generales durante la realización del proyecto hicieron que finalmente se suspendiera. Fue cuando, en 1994, se le encargó a Frank O. Gehry el proyecto que vemos hoy en día, ya que se había consolidado internacionalmente como un ejemplo del efecto arquitectónico.

 

Y es que Gehry buscó a través de la volumetría ese movimiento que tanto le define. Las diferentes construcciones, entendido como una única entidad, presenta un elemento común: la forma de las ventanas que son prácticamente iguales en los tres edificios. Permitiendo que se puedan abrir hace que los edificios tengan ventilación natural, además, las disposición que presenta, que parecen que van a saltar en cualquier momento de la fachada, junto con las paredes curvas potencian el efecto visual.

 

Los edificios, cuya visión conjunta hace parecer que se tratara de una escultura gigante, se han construido con losas de hormigón, si bien se han utilizado diferentes materiales de revestimiento para darle personalidad a cada uno: los de los extremos, uno con yeso blanco y el otro con ladrillo, mientras que el del medio está totalmente cubierto con paneles de acero inoxidable en el que se refleja de forma armoniosa la imagen de los dos edificios anteriores.

 

Las tres torres cuentan con oficinas de 300 y 500 metros cuadrados, poseyendo una superficie construida total de 29.000 metros cuadrados. El más alto, el de la zona este, llega a los 14 pisos y poco más de 50 metros de altura. Se encuentran agrupados en un núcleo central, descansando en una amplia plaza cruzada por varios caminos que comunican la calle principal con el puerto.

 

En el otro extremo del rio, vemos más edificios emblemáticos, entre otros destacamos: en primer lugar el Roggendorf-Haus con esos muñequitos de colores añadidos al edificio el 9 de marzo de 2002, se trata de la obra "Flossis” de la artista Rosalie. Esas esculturas de plástico se fabricaron originalmente para el Deutsche Kunststoff-Museum o Museo de Plástico Alemán, de cuyo producto, por cierto, Düsseldorf es la ciudad más importante del comercio de plásticos del mundo.

 

Después se encuentra la Kleine Villa y unos edificios más allá, el rascacielos conocido como Colorium, el cual fue diseñado por el arquitecto británico William Allen Alsop, completándose su construcción en el año 2001. Este edificio, que con sus 62 metros de altura y 17 plantas es el segundo más alto de la zona de puerto, posee una colorida fachada que es sin duda su característica principal.

 

Sus más de 2200 paneles de vidrio de color impreso son un aislante térmico que además hace la función de protección solar. El diseño de las áreas de color de la superficie se alterna con patrones bien diferenciados de hasta cuatro colores. El diseño colorista también se refleja en su interior, además sus aproximadamente 2500 metros cuadrados contienen no sólo oficinas, si no también, se ha añadido recientemente, un hotel.

 

Muy cerca del Parlamento de Renania del Norte-Westfalia, en el extremo oriental de la zona del puerto y a unos pocos cientos de metros de la ciudad vieja que se encuentra al suroeste, se encuentra la Rheinturm. Se puede llegar hasta esta zona mediante las paradas de tranvía Stadttor y Landtag/Kniebrücke de las líneas 704 y 709, además de estar también conectada con varias líneas de autobuses. Esta torre de telecomunicaciones, con una altura de 240,5 metros es el edificio más alto de la ciudad, se comenzó a construir en el año 1979 y fue finalizada en el 1981.

 

Aunque la planificación inicial para la construcción de una torre hay que buscarlo en los años previos a la I Guerra Mundial. En los años 60 del siglo XX ya funcionaba otra torre situada encima de una colina situada al este, pero pronto su importancia disminuyó debido a su poca capacidad para absorber antenas nuevas.

 

Por ello, se creyó que era muy poco apropiado ampliarla, ya que, entre otros aspectos técnicos, se encontraba lejos de las oficinas centrales de Graf-Adolf-Straße. Así se decidió que un lugar céntrico sería lo mejor para levantar la nueva torre. En 1977 se abrió un concurso arquitectónico en el que se presentaron 6 candidatos, siendo el diseño del arquitecto Harald Deilmann el que finalmente ganaría. La actual torre está formada por 7.500 metros cúbicos de hormigón reforzado por 1.100 toneladas de acero, llegando a tener un peso de 22.500 toneladas. La superficie construida total abarca los 39.000 metros cúbicos, de los que 21.000 están en el eje de la torre.

 

Debido a su proximidad al Rin, era necesario tener en cuenta la inestabilidad y la humedad del suelo, por ello la torre se apoya en pilares de hormigón de 17 a 22 metros de largo, con un diámetro de 0,5 metros. Las base de la torre tiene un diámetro de 27 metros, por encima empieza a disminuir hasta los 17,4 metros de diámetros, y finalmente, a los 150 metros de altura llega a los 8,6 metros.

 

Su fisionomía consta de dos cilindros anidados que se construyeron en paralelo, el interior posee un diámetro de 8 metros y un espesor de 20 centímetros, conectado rígidamente a al aro exterior. Alrededor del interno asciende una escalera de emergencia que cuenta con 960 escalones, mientras que en el centro se encuentran cuatro ascensores, dos sirven para los visitantes, uno para la cocina del restaurante (que se encuentra en el sótano), y otro para operadores de sistemas de telecomunicaciones. Los dos ascensores públicos alcanzan una velocidad de 4 metros por segundo y, por motivos de seguridad, son manipulados por personal experto.

 

Además, en caso de incendio es posible utilizarlos puesto que tienen un circuito eléctrico independiente. Como complemento, la escalera de evacuación se encuentra iluminada permanentemente. Y hablando de seguridad, los materiales con que está construida la torre son ignífugos y por si fuera poco, cada plataforma de observación posee un sistema de riego contra incendios. En caso de corte de energía, otro sistema independiente dará alimentación a toda la zona pública.

 

La torre está coronada por una copa, situada a 179,4 metros de alto, y cuya primera plataforma posee un diámetro de 35,5 metros, sobre la copa se encuentran otras dos plataformas cuyo diámetro va disminuyendo desde los 30,5 metros hasta los 26,5 metros, situándose respectivamente a los 186,9 y 194,4 metros. En ellas se encuentran las antenas y encima del todo la antena de 22,1 metros de color blanco y rojo.

 

Precisamente, entre los días 16 y 17 de octubre de 2004 la torre recibió esa enorme antena bicolor, la cual fue colocada con la ayuda de un helicóptero de carga, después de retirarse la antigua. La nueva antena de fibra de vidrio tendría la función de transmitir la DVB-T o Televisión Digital Terrestre en el área de Düsseldorf.

 

La función de la torre es la de ser el soporte de las antenas de la radio direccional, radio FM y las utilizadas para las transmisiones de televisión. Además es un icono más de la ciudad que recibe cada año a más de 300.000 visitantes. También tiene la función de ser el reloj digital más grande del mundo, mostrando el clásico reloj de 24 horas: en su zona exterior, más concretamente en su zona noroeste hay una escultura de luz llamada Lichtzeitpegel. Se trata de una obra diseñada por Horst H. Baumann y como decimos y según el Libro Guiness de Récords mundiales, es la mayor a escala decimal que mide el tiempo en todo el mundo.

 

Este reloj consta de 39 lámparas con forma de ojo de buey situadas a lo largo de la torre, se encuentran separadas por otras luces rojas que hace la función de los dos puntos del reloj digital. El grupo superior representa las horas, el del medio son los minutos, mientras que los inferiores son los segundos, cada uno de esos grupos a su vez están divididos en dos subgrupos. En un panel situado en el interior aprenderemos más sobre los husos horarios terrestres y sobre el funcionamiento de este peculiar reloj.

 

A la hora de acceder al interior, cada visitante es detectado por un sistema de conteo, con el fin de asegurar que no suben más de 700 personas a la torre. Una vez traspasado la taquilla (HORARIO: diariamente de 10h. a 23,30h.; Tickets (2013): 4€), lo primero que nos llama la atención, antes de subir al ascensor, son las 24 láminas de espejos con relojes incrustados con 16 ciudades del mundo divididas en las diferentes franjas horarias, que se encuentran alrededor de la base.

 

A 166,25 metros se encuentra la plataforma panorámica, después, a 170 metros una cafetería llamada Bar & Lounge M 168 con un mirador con ventanas panorámicas y finalmente a los 174,50 metros de altura se encuentra el restaurante Top 180 que, mediante una plataforma, va girando sobre su propio eje permitiendo obtener una panorámica completa de Düsseldorf y los alrededores (con buen tiempo) mientras comemos o bebemos alguna cosa.

 

En cualquier caso, las ventanas inclinadas hacia el exterior son de 45 mm de espesor de vidrio laminado de seguridad. Como decimos desde aquí se obtienen muy buenas vistas de la ciudad, concretamente podemos ver a vista de pájaro, la zona del Medienhafen, el Rin, la ciudad vieja, etc...

 

Nos dirigimos en este momento al Carlstadt, distrito que con sus 0,46 kilómetros cuadrados y 2210 habitantes distribuidos en más de 1800 hogares, es la zona más pequeña de Düsseldorf. Conformaba la antigua Ciudadela, utilizada para fines militares, de mediados del siglo XVI. La construcción de viviendas y asentamientos dentro de la Ciudadela comenzaron en el año 1641 y prácticamente a mitad del siglo XVIII estaba concluida. Su nombre proviene del duque que la fundó, Carl Theodor, si bien, hasta 2005, el nombre oficial era Karlstadt.

 

Aquí han vivido personajes tan ilustres como la pareja de compositores Clara y Robert Schumann, que vivían en la Bilker Straße 15. Hacemos a continuación un recorrido y destacamos lo más importante de este distrito, si bien el distrito merece la pena aunque sólo sea por ver las muchas casas barrocas que conforman las calles típicas del Carlstadt, con numerosas tiendas de antigüedades, joyerías de lujo, restaurantes y pubs. Además es una zona muy tranquila y silenciosa.

 

En el Palais Spee se encuentra el Stadtmuseum Landeshauptstadt, museo orientado a la historia, la cultura y el arte, no sólo de la ciudad de Düsseldorf si no también de toda la región de Renania del Norte-Westfalia. Se fundó en el 1874 y a lo largo de los años ha tenido su sede en varios lugares de la ciudad, trasladándose al edificio actual en 1963.

 

Las piezas se disponen en grupos de diferentes épocas o períodos: del 900 al 1609, del 1609 al 1794, del 1795 al 1901 y finalmente del 1902 a 1945. Detrás del museo se encuentra el pequeño pero coqueto Spee's Graben, un parque con un lago ideal para descansar o aislarse en esta zona verde del ajetreo de la ciudad.

 

Junto a la fachada principal del museo encontramos la Anna Maria Luisa Medici Platz, alrededor de la cual se disponen diferentes edificios interesantes, como el edificio clásico de la Orangerie Am Speeschen Palais, que actualmente acoge un hotel.

 

En medio de la plaza se encuentra la Mariensäule, una columna sobre la que se encuentra la Virgen María, obra de Anton Joseph Reis y Gottfried Renn de 1854, si bien el monumento, dedicado a la celebración de la Inmaculada Concepción, se inauguró en el año 1873. Se trata de una obra que sobrevivió milagrosamente a la destrucción generalizada de la guerra.

 

Seguimos por Bastionstraße y doblamos a nuestra izquierda por Bilker Straße donde encontramos en primer lugar el Düsseldorf Marionetten-Theater y al lado el museo privado F.G. Gonzen "Altes Haus". El Teatro de Marionetas se encuentra en el Palais Wittgenstein, con un aforo de casi 100 localidades y un programa que abarca cuentos, dramas, clásicos, adultos, teatro musical, etc...

 

Para entender el origen de este teatro de títeres hay que retroceder al año 1925 en Colonia cuando los hermanos Emanuel y Franz Zangerle fundaron el Theater Rheinischer Marionetten. Eran hijos de una familia de carpinteros, a lo que se le añadió el amor que tuvieron hacia el teatro. Con el tiempo se dedicaron exclusivamente a los títeres y a las representaciones de varias obras. La siguiente generación abriría este teatro en Düsseldorf. Como curiosidad hay marionetas que tienen hasta dos metros de hilos, mientras que en otros las cuerdas son tan cortas que se puede ver al titiritero sobre el escenario.

 

Justo enfrente encontramos el Heinrich-Heine-Institut, centro de investigación nacional sobre la figura de Heine, la literatura y la cultura. Se trata del único museo dedicado a Heinrich Heine, nacido en Düsseldorf en 1797, y a la época en que vivió. Entre sus piezas se presentan manuscritos, primeras ediciones, cartas, retratos, una máscara funeraria, además de ofrecer un archivo y una biblioteca.

 

Si volvemos sobre nuestros pasos y seguimos recto por Bastionstraße, llegaremos a un impresionante edificio, el Stahlhof. Se construyó entre los años 1906 y 1908, según diseños de Johannes Radtke, para la asociación de acero AG. Los "Capitanes de la industria" estaban tan orgullosos de que sus productos de acero fueran tan demandados en todo el mundo que, como signo de poder y comparándose con la Liga Hanseática, ordenaron levantar este colosal y simétrico edificio con una imponente decoración escultórica.

 

Esta mole se levanta en torno a dos patios interiores. El efecto de la línea vertical está efectuado por la poderosa estructura plástica de la proyección y reflexión de la fachada, cuyo efecto monumental está dado por la combinación del material de construcción, masa, estructura y simbolismo de las esculturas, las cuales fueron obras del escultor Adolf Simatschek. En las paredes interiores existen magníficas pinturas que muestran escenas de la fabricación del acero.

 

Después de la II Guerra Mundial se utilizó como sede del gobernador civil del gobierno británico para la provincia y también para Renania del Norte-Westfalia, estado fundado entre las paredes de este edificio el 23 de agosto de 1946. En la actualidad acoge el Tribunal Administrativo.

 

Desde aquí vemos a lo lejos el rascacielos de 90 metros de altura y 24 pisos del Excellent Business Center Graf-Adolf-Platz o GAP15, construido completamente de cristal con forma elíptica en el año 2005 por JSK Architekten. Tiene la particularidad de que ha mantenido en un lateral el antiguo edificio de telégrafos y central telefónica construido en el año 1921.

 

Volvemos por la Benrather Straße y llegamos a la Carlsplatz donde hay un mercado permanente cubierto, abierto de lunes a sábados. Enseguida encontramos la iglesia católica de St. Maximilian, llamada generalmente como Maxkirche. La iglesia barroca se construyó en los años treinta del siglo XVIII sobre las ruinas de una iglesia y convento anteriores, el cual también fue reformado en aquél momento.

 

A principios del siglo XIX se secularizó los conventos, y el edificio se vio amenazado por demolición, pero gracias a las protestas de la población pudo salvarse, consagrándose la iglesia al duque y príncipe elector Maximiliano José. En el exterior de la iglesia, en la Maxplatz vemos la Heimatbrunnen, esta original fuente, inaugurada en el año 1981, posee escenas históricas de la ciudad (como un escena de la guerra con Napoleón o la reconstrucción después de la II Guerra Mundial), alternándose con los rostros de personajes también históricos, como el busto del antropólogo francés Louise Dumont.

 

Ya en Schulstraße se encuentran dos museos: el Hetjens-Museum y el Filmmuseum. El primero corresponde al Museo de Cerámica Alemán y fue establecido en el año 1909 basado en un legado del coleccionista que le da nombre al museo, Laurenz Heinrich Hetjens. La colección de cerámica, loza, porcelana y otros ha crecido en los últimos años hasta las veinte mil piezas. De esta manera estamos ante el único museo en el mundo donde se muestra exclusivamente la historia de la cerámica desde sus inicios hasta la actualidad.

 

En el Filmmuseum se trata todo lo relacionado con el cine: los mitos y la magia, comedia y suspense, ilusiones e ídolos, trucos y sueños, culto y cultura. En su interior se recopila diferente material relacionada con la pre-historia del cine y sus comienzos, así como la historia de la producción y distribución del cine internacional, el desarrollo tecnológico, varias fotografías de actrices y actores (sobre todo alemanes), fragmentos de películas, así como la reproducción de un estudio de grabación.

 

Volvemos en dirección al Rin para pasear por el popular Rheinuferpromenade, el cual arranca aproximadamente desde el Rheinkniebrücke hasta Burgplatz. Su nombre deriva de la ubicación del puente sobre el rio Rin, el cual en esta parte presenta una curva cerrada que vista desde el aire parece una rodilla humana. La idea de construir un puente que uniera la zona de este a oeste a través del Rin, ya existía desde el año 1912, pero se tuvo que esperar hasta el año 1962 cuando se tomó la decisión de construirlo. Así, tres años más tarde comenzaron las obras.

 

Finalmente el puente Rheinknie se inauguró el año 1969, según proyecto de Friedrich Tamms, y en aquel momento era el puente con el tramo principal colgante más largo del mundo. Cuenta con cuatro cables en cada lado situado en las dos torres que poseen una altura cada una de 114 metros. El tramo principal del puente mide 319 metros por 28,9 metros de ancho, las vigas que sostiene el puente es de aproximadamente 3,4 metros de alto. La longitud total del puente es de 561 metros. Para su construcción se utilizó acero. En 1997 se abrió en el margen derecho del rio, debajo del puente un teatro de variedades, el Roncalli's Apollo.

 

El paseo por el Rin discurre por poco más de un kilómetros y medio. En la actualidad es un lugar tranquilo en el que las personas, tanto locales como turistas, andan disfrutando del rio y su entorno, además de ser lugar de esparcimiento donde tomar alguna cosa. Pero no siempre fue así. En 1902 la ciudad inauguró un paseo fluvial, puesto que además de contener el agua del río cuando estaba de crecida, se pretendía que fuera un bulevar que dignificara la zona situada frente a la franja industrial del rio.

 

Sin embargo el aumento del tráfico rodado en esta zona, sobre todo a partir de 1950, hizo que dejara de ser un lugar de esparcimiento público, además de afectar al casco histórico. Por ello se decidió, además de porque la ciudad iba teniendo un progreso gradual hacia su papel como metrópoli administrativa dejando más de lado su parte industrial, que la zona debía ser reurbanizada.

 

Así pues, a mediados de los años setenta comenzó la remodelación de esta zona y la del puerto cercano. En los años 80 del siglo XX se construyó una carretera subterránea que recorrería aproximadamente 2 kilómetros y que absorbería el tráfico existente. Ello provocaría que la parte superior pudiera ser una zona peatonal y convertirse en el bulevard frente al rio que la ciudad merecía y que vemos en la actualidad. El nuevo paseo junto a la riviera del Rin se inauguró en 1995, comenzando que la orilla del rio, una vez más, viviera una nueva etapa de resurgimiento.

 

En el lado contrario a la orilla del rio encontramos el Alter Hafen o puerto Viejo, en la actualidad es una dársena para embarcaciones. Más o menos casi al final del paseo, encontramos una torre-reloj, que data de principios del siglo XX, que sirvió y sirve como indicador del nivel de las aguas del Rin, además de contener en su parte superior un reloj.

 

Casi llegando a Burgplatz se localiza la Stadtmodell, maqueta de la ciudad. Justo al lado se encuentra la Akademie- Galerie, situado en el edificio de la Escuela de Artes y Oficios. La galería retomó la tradición de la Academia de recoger obras de arte donadas, costumbre perdida durante el siglo XIX, para su posterior exposición y mantenimiento. En los últimos años las colecciones de pintura, escultura, objetos de arte y fotografía han crecido considerablemente por los nuevos legados de los miembros de la Academia. De esta manera llegamos a la populosa Burgplatz.

 

 

Esta plazoleta, considerada uno de los puntos de encuentros más importantes de Düsseldorf, recibe el nombre del castillo que antaño la precedía. La historia del lugar es casi tan antigua como el mismo lugar que dio origen a Düsseldorf y que se encuentra a sólo unos metros más al norte. La zona conformaba un pueblo de pescadores que, después de recibir el título de ciudad en 1288, se extendió urbanísticamente hacia el sur. Por ello se construyó ese castillo que recogía información aduanera y por tanto tenía privilegios sobre el Rin.

 

Esta plaza ha vivido momentos significativos de la historia de la ciudad, como la boda de Juan Guillermo (duque de Jülich, Cléveris, Mark y Berg) y Jacobea de Baden-Baden en 1585, en que el castillo se convirtió en una prestigiosa sede del poder que alcanzó su cúspide con el elector Jan Wellem, quien hizo de Düsseldorf su residencia principal. Sin embargo en los comienzos del siglo XVIII comenzó el declive del enclave y la ciudad, después de que perdiera su función de residencia con la muerte del príncipe elector y la mudanza de su viuda a Italia.

 

En los años posteriores el castillo sufrió diferentes incendios como el que tuvo lugar durante los bombardeos del Ejército Revolucionario Francés en 1795, o el que tuvo lugar en el año 1872 quedando totalmente en ruinas, las cuales fueron completamente demolidas unos años más tarde, en 1888. De aquel gran palacio no queda nada, solamente una de sus torres barrocas laterales, el Schlossturm.

 

En los años que le siguen quedó evidente la necesidad de mejorar la zona por las continuas inundaciones del casco antiguo. La plaza tuvo una importante reforma durante la apertura del túnel que discurre bajo el Rheinuferpromenade en 1995, quedó nuevamente como lugar de esparcimiento junto a las orillas del Rin cuyas aguas es alcanzada por un tramo de escaleras que rememora la antigua condición de la zona. Desde aquí es posible tomar uno de los muchos barcos turísticos que realizan diferentes cruceros por el rio.

 

Las obras de acondicionamiento y su carácter emblemático hicieron que fuera nombrada como una de las plazas más bellas de la Alemania de posguerra. La antigua torre del castillo alberga hoy en día el SchifffahrtMuseum o Museo Marítimo (uno de los más antiguos de Alemania en su género, ya que fue fundado en 1930), en el que se muestra los 2000 años de historia de la navegación sobre el Rin.

 

En su interior podemos conocer más sobre la ecología, la historia naval, el comercio, los desplazamientos y otros muchos aspectos sobre el rio. Podemos fotografías, grabados y maquetas de barcos y puertos, además de una exposición multimedia que llevará a los visitantes al Düsseldorf medieval. Su zona superior la ocupa una cafetería desde la que se obtienen bellas imágenes del Rin y del casco antiguo.

 

En un costado de la plaza, bajos unos árboles, se encuentra el Radschlägerbrunnen o Fuente de los Niños Acróbatas, construida en el año 1954 por Alfred Zschorsch. En ella vemos los famosos pequeños acróbatas que hacen la rueda y piruetas, cuyo origen hay que buscarlo setecientos años atrás, en el año 1288, cuando el triunfo sobre el arzobispo de Colonia en la batalla de Worringen provocó mucha alegría entre los habitantes de la ciudad, lo que hizo que los niños exhibieran su alegría haciendo volteretas. En la actualidad, todavía podemos ver algunos de estos pequeños acróbatas ejecutando sus habilidades y pidiendo a la gente en dialecto local "eene Penning" (un céntimo).

 

Y precisamente en un extremo de la plaza se encuentra la Stadterhebungsmonument o Monumento de los Privilegios concedidos a Düsseldorf, que conmemora el setecientos aniversario de la batalla de Worringen que hizo que el antiguo pueblo adquiera el título de ciudad. Se trata de una obra del escultor Bert Gerresheim de 1988 que mide 1,5 metros de alto por 7,5 metros de largo. En él vemos diferentes escenas de la batalla, y muchísimos detalles.

 

Por el lado izquierda se narra la muerte y destrucción acaecida durante la guerra, en el medio, aparecen dos manos con monedas (pertenecen al conde Adolfo V de Berg y a su mujer) sobre un pergamino donde se firma el título de ciudad que adquiere tras la victoria, y finalmente en la zona derecha los beneficios y el período de esplendor que ello ocasionó, representados con redes de pesca y cajas de fruta; además en este grupo vemos los papas Nicolás IV, León X y Pablo VI, que contribuyeron también al desarrollo de Düsseldorf con diferentes decretos, como ascender la iglesia de Düsseldorf a la categoría de basílica.

 

En la sección donde se narra la batalla vemos un monje: el ejército del ducado de Berg lo componían campesinos armados con horcas y picas, sin experiencia militar ni ardor guerrero, por ello eran acompañados por varios monjes dominicos que les subían la moral y los animaba con la lucha. A este grupo le acompaña los cuatro jinetes del Apocalipsis, representando la muerte. Hay teorías que señalan que la figura del monje pretende detener a esos macabros y cadavéricos jinetes del apocalipsis.

 

Al lado de este monumento podemos ver donde desemboca el riachuelo Düssel, que dio nombre a la ciudad. La barandilla que la decora se inauguró en 1991, de mano del mismo arquitecto que realizó el Stadterhebungsmonument, es decir Bert Gerresheim, quien mantuvo la misma coherencia y estilo. Es muy curioso ver en uno de los pilares elementos relacionados con el poder, como un casco de guerrero, una corona, etc., sin embargo en el pilar contrario se sitúan los elementos de la vida cotidiana, representado con diferentes tipos de sombreros.

 

Muy cerca se encuentra la Marktplatz, plaza casi cuadrada que fue creada en virtud de la primera expansión de la ciudad en el siglo XIV, siendo la primera vez que se mencionaba en el año 1392, cuando la zona era ocupada por un mercado. Mide alrededor de 50 por 50 metros, y era el sitio donde tenía lugar eventos y actos públicos, como durante el año 1526 en que Friedrich Myconius, amigo y seguidor de Martín Lutero, predicó en la plaza.

 

En la actualidad se encuentra limitando en su parte oriental con una fila de edificios que acogen tiendas y restaurantes en las plantas bajas. En la parte oeste y norte está limitado por el complejo de edificios del Rathaus o Ayuntamiento, mientras que el sur está dominado por el edificio de la tesorería de la ciudad.

 

El año 1544 trajo al lugar las dependencias del alcalde, el concejo y los regidores. Entre 1570 y 1573 la plaza fue reformada por el arquitecto Heinrich Tußmann. En el 1739 se construyó el Kommödienhaus sobre las ruinas de un edificio anterior, tuvo especialmente importancia por el valor que le dio al teatro alemán. En 1875 se demolió y se construyó en el solar resultante el Wilhelminischer Bau, que tuvo que ser reconstruida después de la II Guerra Mundial.

 

En el 1700 el Elector Jan Wellem hizo construir en la zona una casa para el escultor de la corte, el italo-flamenco Gabriel de Grupello. Allí también se encontraba, entre otras cosas, los talleres del artista donde ideó la escultura ecuestre que corona la plaza, hasta que posteriormente se convirtió en teatro y después en un edificio administrativo. Durante la II Guerra Mundial fue también totalmente destruida para posteriormente volver a ser reconstruida para albergar el Concejo Municipal.

 

En resumen el Ayuntamiento, pues, está compuesto por tres edificios de diferentes épocas: el Antiguo Ayuntamiento situado en la zona norte, el Wilhelminischer Bau construido durante el período del emperador Guillermo II, y finalmente la Grupello-Haus en la parte occidental. En frente del Ayuntamiento tiene lugar semanalmente un mercado semanal, además cada año acoge el navideño, decorado con un gran árbol de Navidad.

 

En el centro de la plaza se encuentra una de las estatuas ecuestres más importantes de Alemania, creada en 1711 por el ya mencionado escultor Gabriel de Grupello. El monumento representa al Elector Jan Wellem montado a caballo, en cuya base, renovado en 1831, se puede leer: Juan Guillermo, conde palatino del Rin, elector del Sacro Imperio Romano, duque de Baviera, Jülich, Cleve, Berg, Príncipe altamente meritorio que ha ensanchado la ciudad y fundó la galería de arte.

 

Al sur se encuentra el Stadtkasse o Tesorería de la ciudad, un gran edificio construido entre los años 1952 y 1956, según proyecto de Julius Schulte-Frohlinde, sobre el solar que dejaron las antiguas casas del siglo XIV. En su fachada podemos ver diferentes esculturas y relieves, como la de un león situado encima de una columna que se encuentra cerca de su fachada oeste.

 

En Zollstraße, la pequeña calle que une el Rin con el Marktplatz, encontramos la Gänsebrunnen, fuente de gansos realizada por Willy Meller en 1956 y colocada en el lugar donde discurría una calle con una portada donde se encontraba la aduana y donde se cobraba una comisión o peaje.

 

A poquísimos metros se encuentra el Haus des Karnevals, museo que trata esta fiesta de manera local, y que está albergado en un edificio del siglo XVIII. También hace las funciones del Comité del Carnaval. En sus tres pisos podemos ver uniformes, medallas, libros, documentos, fotos, etc... que reflejan el Carnaval de la ciudad en más de 60 años. En Marktplatz todos los años da comienzo los Carnavales el día 11 de Noviembre a las 11:11 horas.

 

Partimos desde la Marktplatz para hacer el recorrido por la Ciudad Vieja o Altstadt. Situada entre Bolkerstraße y Flingerstraße encontramos un pintoresco callejón de esta zona, se trata del Schneider-Wibbel-Gasse que, aunque parezca mentira, construyó en 1956. Ese nombre proviene del título de una obra de Hans Müller-Schlösser, estrenada el 14 de julio de 1913 en Schauspielhaus, en el que en tono de humor cuenta las peripecias de Wibbel el sastre. Por tanto este callejón es un homenaje por parte de la ciudad a su autor y a su obra.

 

La trama de la historia se basa en una historia ocurrida a un panadero que vivía en el Berlín de la época del rey Federico Guillermo IV; el escritor cambió el protagonista, centrando la historia en un sastre que vivía en su ciudad natal, Düsseldorf, en el período de la ocupación por las tropas francesas durante las guerras napoleónicas a principios del siglo XIX. El carácter del sastre se ha convertido en todo un símbolo popular de la ciudad. La historia se ha llevado varias veces al cine y el teatro.

 

El reloj con carrillón suena todos los días a las 11, 13, 15, 18 y 21 horas. Cuando lo hace una puerta se abre y aparece el sastre mientras suenan diferentes melodías. Como curiosidad en agosto de 2010 las letras que se encuentran bajo el reloj, en el que se puede leer Schneider Wibbel, fueron retiradas y en su lugar se puso el nombre del restaurante que había en la parte inferior. Ello provocó el resentimiento y enojo por parte de los ciudadanos, a pesar de no estar incluido en la lista de monumentos.

 

Finalmente las letras fueron encontradas en un contenedor de chatarra de una agencia publicitaria de Solingen. Tras recuperarlas y restaurarlas se volvió a instalar debajo del reloj. Lo curioso es que el dueño del local se mostró muy sorprendido, alegre y entusiasmado por recuperarlas y de verlas de nuevo en su lugar. El pequeño callejón también tiene sitio para una sala de cine.

 

También encontramos una estatua de bronce de Wibbel el sastre, en la que podemos ver zonas más pulidas, esto es porque según la tradición, quien le acaricia una pequeña parte verá como le llega la felicidad y la buena suerte. La escultura está algo escondida entre las terrazas de los restaurantes y bares (hay muchos restaurantes españoles), por lo que hay que prestar atención.

 

En el callejón existen detalles curiosos, como por ejemplo un relieve, situada en la pared de una caja de ahorros, en el que se ve a una persona que cuando defeca expulsa monedas de oro. Le acompaña, a propósito de ésto, una inscripción que traducido más o menos viene a decir que "este cuento probablemente no sea cierto, aunque rara vez se enseña a vivir sabiamente y a ahorrar".

 

Ya en la Flinger Straße, vemos el Elvis Presley Museum Düsseldorf, abierto por tres fanáticos alemanes del músico (Oskar Hentschel, Michael Knorr y Andy Schroeer). En su interior se expone cerca de 1500 artículos de la vida personal y profesional del cantante, constituyéndose como uno de los museos de este género más grandes fuera de los Estados Unidos de América. Entre los objetos expuestos, algunos de ellos nunca han sido presentados al público anteriormente, encontramos cartas, fotos, ropa original, discos, dos biblias familiares, una era del tatarabuelo de Elvis, sus últimas notas escritas a mano en un libro del filósofo Khalil Gibran, instrumentos musicales, etc...

 

Un poco más allá se sitúa la Haus Zum Kurfürst, construido en el año 1627. Se trata de un ejemplo arquitectónico en cuanto a la estética de los primeros edificios de la ciudad vieja. Se empleó el ladrillo como material de construcción dándole una forma escalonada a su fachada, además la forma del portal y los marcos de las ventanas (con influencia holandesa) son muy típicos en la ciudad. El nombre del edificio (casa de los Electores) hace referencia al último restaurante que se encontraba en su zona inferior y que estuvo aquí hasta mediados del siglo XX. Hasta aquél entonces era considerado como el restaurante más antiguo de la ciudad.

 

Si volvemos al Marktstraße, podemos ver una hilera de casas del siglo XVII, entre ellas destaca una casa muy curiosa, la Glockenhaus (Casa de las Campanas) que como su propio nombre indica posee esos elementos en la parte superior de su fachada. Se dice que quien quiera escuchar su melodía debe pone a trabajar la imaginación, pues estas campanas no suenan en la realidad sino en la mente de cada uno.

 

Ponemos rumbo a la Berger strasse donde destacamos lo siguiente: la cervecería Uerige, es uno de los locales históricos de la ciudad. Fabrica su propia cerveza desde 1862, según la ley de pureza de 1516, la Reinheitsgebot. Más adelante se encuentra la Düsseldorfer Senfladen und Museum o Museo de la Mostaza, lugar donde descubrir más sobre este preciado producto en Alemania, además de poder adquirirlo. Y por último, casi enfrente está la luterana Bergerkirche que está datada a finales del siglo XVII. En 1943 sufrió la destrucción de la guerra por lo que tuvo que ser reconstruida entre los años 1960 y 1966.

 

Ponemos dirección ahora al Heinrich-Heine-Platz. En nuestro camino encontramos, en el cruce de Mittelstraße y Grabenstraße, un grupo escultórico titulado Auseinandersetzung, algo así como Discusión. Estas esculturas de bronce representan a dos hombres a tamaño real discutiendo con una postura muy a la defensiva. Es una obra del artista Karl Henning Seemann de 1984.

 

De esta forma llegamos a la Carsch-Haus, edificio que acoge un centro comercial construido para tal fin entre los años 1913 y 1915, según proyecto de Otto Engler. Ganó notoriedad y fama en todo el país a finales de los años 80 cuando se tuvo que mover el edificio entero 23 metros hacia oeste, debido a la construcción del metro y una estación.

 

En la plaza que le precede encontramos la reconstrucción de un Kiosco de música colocado aquí en agosto de 1984 y realizado por Hans Sauer quien empleó 15 toneladas de acero y decoró el techo de cobre con dos kilos de pan de oro. El origen exacto del kiosco de música original se desconoce, pero se cree que fue creada para la Exposición Comercial e Industrial de 1902.

 

Al lado se encuentra la Wilhelm-Marx-Haus que fue construida entre los años 1922 y 1924 por el arquitecto Wilhelm Kreis, siendo el primer rascacielos de Europa con una altura de 57 metros y 13 pisos. Su nombre proviene del alcalde de la ciudad en el siglo XX, que ideó un programa para modernizar la urbe. El edificio acogía la Bolsa de Düsseldorf y en la actualidad alberga el "Teatro joven en el casco antiguo” o "JuTA" en sus siglas en alemán.

 

Volvemos de nuevo al corazón del casco viejo yendo en dirección al Heinrich-Heine-Geburtshaus situado en la Bolkerstraße 53. En este edificio construido en el siglo XVII fue donde este poeta, uno de los más importantes de la poesía alemana que cabalga entre el romanticismo y el realismo, nació en 1797, más concretamente en la parte trasera de la casa. Desde el año 2006 alberga un centro cultural para la literatura. En esta calle, Bolkerstraße, encontramos más ejemplos de bellas fachadas.

 

Muy cerca se sitúa otra de las cervecerías históricas de Düsseldorf, la Zum Schlüssel. Los dos edificios con que contaba en un primer momento fueron mencionados por primera vez en el año 1632 cuando pertenecían a Johann von Monheim y tenían el nombre de Zu den drei Königen (Los Tres Reyes). En 1850 los edificios pasarían a manos de Jakob Schwenger quien estableció en ellos una fábrica de cerveza y una panadería. Aquellos edificios se fusionaron formando uno solo tras ser adquiridos por Josef Aders.

 

Fue entonces cuando adquirió su nombre actual, nombre relacionado con la costumbre de guardar las llaves de las puertas de la ciudad en los bares cercanos. En 1936 Karl Gatzweiler heredó la fábrica y desde entonces ha pertenecido a esta familia que, desde el año 1313, han trabajado activamente en la elaboración de la cerveza. Como curiosidad en 1977 la cervecería alcanzó los 530.000 hectolitros, una de las mayores emisiones de su historia.

 

Justo enfrente se encuentra la Neanderkirche, fue construida por la Iglesia Reformada casi simultáneamente con la iglesia luterana de Berger kirche, entre los años 1683 y 1687, aunque se consagró antes de su finalización, en el 1684. Presenta un estilo barroco muy sencillo y debido a la prevalencia en el ducado de Berg de la fe católica, que permitió la práctica de aquella religión pero no era plenamente aceptada, se les permitió levantar la iglesia en un patio o zona que no era visible desde la calle. Tras la II Guerra Mundial, en que se destruyeron la mayoría de edificios que la rodeaban se puede ver a simple vista desde aquí.

 

La iglesia de St. Andreas fue construida entre los años 1622 y 1628 en estilo barroco del sur de Alemania. Originalmente fue un templo jesuita y también fue utilizada como la iglesia de la corte de los Condes palatinos de Neoburgo. Tras la disolución de la Compañía de Jesús en agosto de 1773 sirvió como iglesia parroquial hasta el año 2005, momento en que se convirtió en la iglesia del monasterio de la Orden de los Dominicos.

 

Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII la iglesia fue un importante centro de la cultura musical en Düsseldorf. Aquí desempeñó como organista el compositor Johann Hugo von Wilderer. Su interior está decorado con estucos realizados por Johannes Kuhn de Estrasburgo. También destacan las esculturas a tamaño natural de los apóstoles y de los santos de la Compañía de Jesús. El mausoleo fue diseñado por el arquitecto veneciano Simone del Sarto, en él se encuentran varias tumbas de los Electores del Palatinado, entre ellos el de Juan Guillermo II de Neubourg-Wittelsbach. El altar mayor fue destruido durante la II Guerra Mundial, el que vemos en la actualidad es un diseño de Ewald Matare del año 1960. En los dos altares laterales podemos ver pinturas dedicadas a la Virgen María de Ernst Deger.

 

A pocos metros encontramos la Kunsthalle, una institución cultural fundada en 1881, en el que tiene lugar exposiciones temporales, eventos y publicaciones dirigidas a las artes visuales. El primer edificio que lo albergaba fue diseñado por Ernst Giese y Paul Weidner, en él había un nicho con un mosaico de Fritz Roeber flaqueado por cuatro cariátides realizadas por Leo Müschen. Durante la II Guerra Mundial sufrió graves daños, por lo que a finales de los años 50 se demolió y se construyó una nueva sede, proyecto que estuvo a cargo de Konrad Beckmann y Christoph Brockes, inaugurándose finalmente en 1967.

 

Para los amantes de los museos de arte, una buena opción es el Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, institución del estado federal que engloba tres lugares diferentes de exposiciones: el K20 en Grabbeplatz, el K21 en el Ständehaus y Schmela Haus. La institución fue fundada en el año 1961 con el propósito de exhibir las colecciones de arte del siglo XX que se iban adquiriendo, las cuales comenzaron con 88 obas del artista Paul Klee. Entre sus fondos se encuentran obras de Picasso, Matisse, Mondrian, Pollock, Warhol, etc...

 

Tomamos ahora la kurze straße en la que se encuentra la cervecería homónima que también fabrica su propia cerveza. Al contrario del resto de cervecerías que poseen una edad longeva, ésta comenzó su actividad en el año 2010. No elaboran un tipo de Altbier al uso, su aroma es menos intenso, más delicado, del que sobresale un aroma frutal del que destacan la naranja y el melocotón.

 

Callejeando por la Ciudad Vieja llegamos a una de las calles más antiguas de la ciudad, Ratinger Straße, no en vano está datada en el siglo XIV. Jugó un importante papel en la historia de Düsseldorf, pues desde su creación ha sido el lugar de reunión de diferentes instituciones, como el primer hospital de la ciudad que se encontraba cerca de St. Lambertus, o el Ayuntamiento que estuvo aquí entre los años 1470 y 1544, además de ser el lugar donde se construyeron monasterios e iglesias. Y todo ello debido a que formaba parte de la importante ruta comercial que unía el Rin con Ratingen, de ahí su nombre.

 

Sus 300 metros de longitud alberga en la actualidad numerosos bares y pubs, convirtiéndose, junto con la Bolkerstraße, en uno de los lugares de entretenimiento más popular de la ciudad. Como curiosidad en el dialecto local es llamada De Retematäng, mientras que otras personas la llaman simplemente Die Ratinger.

 

Comenzamos nuestro recorrido desde la Emilie-Schneider-Platz e iremos ascendiendo por Altestadt, calle que se encuentra unida por un extremo con la Ratinger Strasse. Así pues lo primero que vemos es la Josephskapelle, capilla barroca construida entre 1712 y 1716 como parte del monasterio de las Carmelitas. Posee planta de cruz griega y fue diseñada por Matteo Alberti.

 

En 1943 la capilla fue completamente destruida durante los acontecimientos de la II Guerra Mundial. Años más tarde, en la década de 1950, se reconstruyó, si bien fue en la década de 1970 cuando se le dio su aspecto original. Los interiores fueron restaurados ente los años 1989 y 1996, tras lo cual sus paredes y bóvedas vuelven a lucir bonitos murales.

 

Casi enfrente está el edificio más emblemático de Düsseldorf, la también gótica basilika St. Lambertus: se construyó entre los siglos XIII y XIV con piedra y ladrillo rojo. La iglesia está consagrada a San Lamberto, asesinado en Lieja en el año 705 por sus creencias religiosas y cuyas reliquias se conservan en un cofre que se encuentra en el interior del edificio. En su exterior destacamos una puerta realizada en bronce por Matare en 1960 y una torre levemente inclinada a un lado de 72 metros de alto con una forma muy rizada, a consecuencia de la madera fresca que se usó en su reconstrucción en 1815, ésta al secarse se retorció adoptando una forma de hélice.

 

Sobre ésto existe una leyenda que dice que la torre volverá a enderezarse el día en que una doncella virgen nacida en Düsseldorf dé el “sí, quiero” a su prometido ante el altar de la iglesia. Se la da circunstancia de que la torre todavía no se ha enderezado, manteniendo el mismo aspecto más de 200 años, una manera divertida de dejar patente el gran sentido del humor de los alemanes de esta parte del país.

 

En la parte noroeste podemos ver el Kalvarienberg, grupo escultórico realizado en 1887, en estilo gótico con influencias italianas, por Anton Josef Reiss y en el que se representa la crucifixión. Esta obra consta de cinco figuras compuestas por tres cruces en el que están Cristo y los dos ladrones, y las imágenes centrales de María y San Juan al pie de la cruz principal. Anterior a estas esculturas había una escena similar pero compuesta por un grupo de 7 figuras, los mismos personajes que los actuales más Longino y un magistrado romano.

 

En esta zona, en la Stiftsplatz, podemos ver la Fischerjungen-Brunnen, fuente en el que un chico mantiene en una mano un pez y en la otra una red, recordando de esta manera que el pescado fue uno de los principales productos que se vendía en el mercado. Es una obra del escultor alemán Willi Hoselmann e inaugurada en agosto de 1938 con motivo del 650 aniversario de la creación de la ciudad de Düsseldorf (como así reza en la inscripción que posee). Entre 1948 y 1954 fue reconstruida después de sufrir los estragos de la guerra.

 

Volvemos a la basilika St. Lambertus, para visitar su interior, el cual es de tipo salón dividido en tres naves. Lo primero que llama la atención es el púlpito barroco y al fondo el Altar Mayor del año 1698, flaqueado por las esculturas de los santos Lamberto, Apolinario, Tomás y Pancracio. En él se conserva un cofre relicario del Santo Apolinario, patrón de la ciudad desde el año 1394. Fue renovado, junto con el púlpito, confesionarios y los cuatro altares laterales, entre los años 1691 y 1698 después de haber sufrido los efectos de las tormentas del año 1606 y la explosión en 1634 de una torre de la pólvora cercana.

 

En el deambulatorio podemos ver diferentes monumentos funerarios de los duques de Berg, entre los que destaca, en el centro de la girola, el sarcófago de Guillermo V en estilo manierista del escultor Gerhard Scheben y considerada una de las obras renacentistas más importantes en Düsseldorf. Se realizó entre los años 1596 y 1599 utilizando para ello mármol negro y alabastro. Otros mientras de la familia de Berg descansan en la cripta o Fürstengruft de la iglesia.

 

 

En la girola podemos ver los cuatro altares dedicados a cuatro gremios de la ciudad, el primero de ellos es el Altar del gremio de los Carpinteros en el que vemos un santuario gótico realizado con madera en el siglo XV; el segundo es el de los Panaderos y Cerveceros en el que se muestra una imagen de la Virgen de los Dolores; los siguientes son el Altar de los Orfebres (con la venerada imagen de la Virgen Milagrosa) y el Altar del gremio de los Sastres.

 

A la izquierda del coro, el cual está datado en el siglo XV y cuya sillería recuerda al monasterio canónico, se encuentra la tumba de la condesa Margarita de Berg de 1388 y un sagrario o tabernáculo gótico o Sakramentshaus de 1479, una de las piezas más valiosas de la iglesia. Está datado entre los años 1475 y 1478 y fue donado por el duque Guillermo y su esposa Elisabeth. Está decorado con gran cantidad de figuritas y diferentes ornamentos, convirtiéndola, sin duda, en una de las más interesantes obras del gótico tardío en la región. Cerca se encuentra una pila bautismal del siglo XV, si bien la cubierta de bronce es de fecha más reciente, de 1977.

 

Al lado de la entrada de la sacristía se conservan restos de la pintura original con que contaba la iglesia, mientras que en el muro norte hay dos trípticos de la Cofradía del Rosario de los años 1528 y 1679. Enfrente del púlpito encontramos una escultura de San Cristóbal del siglo XVI, y en el lado occidental una Piedad realizada en el siglo XV por K.M. Winter.

 

Finalizada la visita a la iglesia, volvemos a ascender por la calle entrando ya de lleno en la Ratinger Straße, que comienza con la Kreuzherrenkirche o iglesia de los Caballeros de la Cruz, construida en el siglo XV encima de una capilla anterior del siglo X, cuando el edificio pasó a manos de esta orden religiosa.

 

Entre el año 1661 y 1665 fue renovado añadiéndole una nueva capilla, la de Nuestra Señora, que ocupaba parte de la Ratinger Straße. En el año 1811 esa capilla fue desmantelada para poder ensanchar la calle. Antes, en el 1803, la iglesia y el monasterio adjunto fueron secularizados y derogados. En 1812 la iglesia se utilizó para diversos fines, como la de ser un establo de caballos o depósito de municiones. En aquél período se despojó al templo de sus obras de arte, como un púlpito barroco que ahora se encuentra en la Sankt Johannes Baptist.

 

En el año 1900 ya había planes para darle un uso eclesiástico al edificio pero nunca se llevaron a cabo. Después, en la postguerra, en 1957 se convirtió en la oficina recaudadora de impuestos. Finalmente, un año después, en el 1958, la iglesia fue devuelta al arzobispado de Colonia. De 1960 a 1968 se eliminaron los añadidos internos del siglo XIX, las ventanas fueron reconstruidas en sus formas originales, se restauraron algunos restos de frescos góticos, etc...

 

Seguimos paseando por esta calle hasta que nos topamos, en el número 28, con otra de las cervecerías históricas de Dusseldorf, la Brauerei im Füchschen (Pequeño Zorro), cuyos orígenes se remontan al año 1640. Probablemente desde aquellos días elabora su cerveza oscura que se vende en el restaurante contiguo. Durante la II Guerra Mundial fue destruida por los bombardeos, volviendo a abrir sus puertas en 1950, momento en que se modernizó e introdujo un amplio programa de eventos, sobre todo durante las fiestas del carnaval.

 

En Ratinger Straße todavía hay una serie de viviendas con el nombre original con que eran conocidas siglos atrás, como en el número 1 el llamado Waldecksche Hof del siglo XVIII; en el número 6 se encontraba el primer Ayuntamiento de la ciudad; el número 16 es conocido como Los Halcones, por su decoración interior basado en aves; el 18 es el Zum goldenen Einhorn o Unicornio de oro, etc... En el número 15 vemos la fachada del Palais Spinrath, construido por el arquitecto veneciano Matteo Alberti para albergar un monasterio que, posteriormente, fue reconstruido por el arquitecto alemán Adolph von Vagedes a principios del siglo XIX en estilo clásico, quien lo reconvirtió en casas.

 

En este punto nos desdoblamos por la Mühlengasse para visitar la mundialmente conocida Düsseldorfer Kunstakademie o Academia de Bellas Artes de la ciudad. De ella han surgido artistas famosos como Joseph Beuys, Gerhard Richter, Wolf Vostell, Thomas Demand y Andreas Gursky. El centro se fundó en el año 1762 como una escuela de dibujo, más tarde, en 1773 se convirtió en la Academia de Pintura, Escultura y Arquitectura del Conde del Palatinado. Durante las Guerras Napoleónicas se trasladaron las colecciones de arte que albergaba del Conde a Múnich. En 1819 se transformaría en la Academia Real de Bellas Artes.

 

A un tiro de piedra se encuentra la Hofgarten, antiguo parque del castillo del siglo XVI que fue abierto al público a primeros del siglo XIX y que, debido a su diversidad y contrastes, es en la actualidad un destino muy popular para paseos relajantes. Posee una superficie total de 27,73 hectáreas, incluyendo 13 hectáreas de prados, incluso Al norte de la Maximilian Weyhe-Allee podemos encontrar árboles de más de 200 años de edad, reminiscencia de un pequeño bosque anterior.

 

 

Entramos al recinto atravesando la antigua entrada principal al parque, la Ratinger Tor, puerta formada por dos edificios clásicos con columnas dóricas y coronas de laurel en sus metopas, realizados entre los años 1811 y 1815 por el arquitecto Adolph von Vagedes quien se inspiró en los Propileos de Atenas. Estos edificios están considerados como el modelo que se siguió para realizar el Neue Wache de Berlín.

 

La primera mención sobre una puerta situada en esta zona es del año 1397. Se trasladaron varios metros en varias ocasiones, incluso en una ocasión uno de los edificios lo conformaba un molino de viento. Los templetes que vemos en su estructura actual no son los originales de la ciudad medieval, sino que se crearon para tener la función de ser el lugar donde cobrar un peaje.

 

Ya de lleno en el interior del Hofgarten podemos decir que el parque está dividido en cuatro grandes partes, división que nos servirá para hacer un recorrido por el mismo. En la zona noroeste destaca el gran prado del llamado Napoleonsberg, la escultura de bronce "Harmonie" de Aristide Maillol y, más al noroeste, la zona de Ehrenhof.

 

El Ehrenhof se abrió en 1926 con grandes edificios dedicados a exposiciones y museos, como el Tonhalle construido en aquél año para albergar un planetario que debería haber sido el más grande del mundo en el momento de su construcción. Entre los años 1975 y 1978 fue reconvertido en una sala de conciertos, añadiéndole una cúpula y relieves de terracota.

 

Al lado se encuentra la NRW Forum en el que se van alternando exposiciones orientadas a la interpretación de los fenómenos estéticos, sociales y económicos de nuestro tiempo del estado de Renania del Norte-Westfalia. Pocas instituciones tienen éxito con la alianza del arte, la moda, el diseño, la arquitectura, los nuevos medios de comunicación y la economía como este museo. Además se ha especializado en colecciones de fotografías y de nuevas tecnologías al servicio del arte.

 

Finalmente el Museum Kunstpalast posee diferentes colecciones que abarca desde la antigüedad clásica hasta la actualidad, tocando el terreno de las pinturas (con autores como Rubens, Tintoretto, Magnascos, Zurbarán, Marc, Macke, etc...), las esculturas (destacando una Cruz del año 1100), los muebles (desde el barroco al Jugendstil), los dibujos (entre los que destacan los del barroco romano), las fotografías y grabados (como los de Rembrandt), así como la valiosa colección de cristal en el podemos ver piezas Jugendstil de artistas como Gellé y Tiffany.

 

La zona suroeste del Hofgarten es una de las más románticas debido al Landskrone, gran lago que ocupa la mayor parte de él. Aquí podemos encontrar una casa de madera construida del año 1937 desde la que se obtienen bonitas vistas del lago y de los cisnes y patos.

 

Precisamente esta casa sirve como hogar y lugar donde se alimentan las diferentes especies de cisnes y patos. Si queremos profundizar un poco más en estas aves en un lado de la pared de la casa se encuentra colgado un cartel con el nombre y característica de cada especie.

 

Cerca se encuentra el Goldene Brücke, puente creado en 1845 por A. Schnitzer y desde la que también se obtienen bonitas fotos del lago y de los cisnes y patos surcándolo.

 

Desde aquí, y dividiendo el parque, podemos admirar uno de los rascacielos más famosos de Düsseldorf, el Thyssen Hochhaus o como lo llaman aquí Dreischeibenhaus, cuyo significado es "casa de las tres rebanadas de pan", símil, por otro lado, muy acertado. Se construyó entre 1957 y 960 con una altura de 98 metros repartidos en 22 plantas.

 

Si atravesamos el puente llegaremos a la escultura de bronce del autor inglés Henry Moore realizada en el año 1969. Si volvemos de nuevo a cruzar el puente en dirección contraria nos topamos con Märchen brunnen, fuente creado en 1904 por el escultor francés Max Blondat para la Exposición Internacional de Arte de Düsseldorf. Después de haberse expuesto en el salón de arte parisino, surgieron varios compradores interesados en la obra. De entre ellos, el presidente de la Asociación de Düsseldorf, Albert Poensgen, logró adquirir la obra, colocándola en el lugar actual. En un primer momento las esculturas estaban hechas de mármol blanco, pero al sufrir numerosos daños se sustituyeron en 1985 por figuras de bronce. Como curiosidad también existen duplicados de las mismas en Zúrich, Dijon, Odessa y Denver.

 

Si seguimos el camino oriental veremos una escultura del ruso Vadim Sidur. De esta forma atravesamos el pasaje subterráneo que conduce a la zona sureste del parque. Desembocamos en la Gröner Jong, fuente en la que se representa a Tritón sobre una roca desde la que es expulsada con gran fuerza un chorro de agua, gracias al sistema de piscinas establecido por Nicolas de Pigage. Desde aquí se obtienen unas buenas vistas del Schloss Jägerhof.

 

Pero antes de centrarnos en aquel palacio, debemos señalar que a ambos lados de la fuente se sitúan dos edificios importantes; por un lado a la derecha está la Schauspielhaus, construido entre los años 1968 y 1970. Por el otro lado está el Hofgärtner Haus, construido en 1771, sede actual del Theater Museum.

 

Ahora sí, tras pasear por la avenida que parte desde la Gröner Jong llegamos a la zona más al este del parque donde se encuentra la Schloss Jägerhof, palacio barroco francés, terminado de construir en 1763 por J.J. Couven y Nicolas de Pigage. En un primer momento se trataba de un palacio de caza, pero posteriormente fue transformado para ser la residencia del príncipe Federico von Preussen.

 

Como curiosidad esta casa sirvió de alojamiento a Napoleón en 1811 durante sus cuatro días de estancia en la ciudad. En la actualidad alberga en su primera planta un museo dedicado a Goethe, mientras que en la segunda se expone una colección de muebles, tapices, orfebrerías, etc., conocido como colección Stiftung Scheinerd.

 

Llega el momento de ir de tiendas por la Königsallee. Esta populosa avenida, apodado por los ciudadanos simplemente como , se extiende alrededor de un kilómetro de longitud, partiendo desde la Hofgarten hasta la Carl-Theodor-Straße y Luisenstraße en la parte sur. Es una de las calles con tiendas de lujo más importantes de Alemania por su relación con los ingresos y las ventas.

 

Se construyó entre 1802 y 1804, siguiendo la línea de las antiguas fortificaciones. Su parte central está recorrida por un canal de 31 metros de ancho y 5 metros de profundidad, alimentado por las aguas del Düssel. Toda la avenida posee unos 80 metros de ancho y aquí se suceden palacios modernos, restaurantes, bancos, oficinas, cafés y, como hemos señalado anteriormente, establecimientos de lujo como Bulgari, Calvin Klein, Chanel, Cartier, Gucci, Lacoste, Loues Vuitton, etc...

 

Las tiendas de lujo, sobre todo las relacionadas con el textil y la moda, comenzaron a consolidarse en Kö después de 1946, cuando Düsseldorf ya era capital de uno de los estados más poderosos económicamente de Alemania, además de tener un valor extra al estar localizada en el corazón de la región metropolitana más grande del país. Esto hizo que la ciudad se convirtiera en una de las capitales mundiales del sector de la moda.

 

El origen del nombre actual hay que buscarlo siglos atrás. A lo largo de la avenida se plantaron castaños por lo que el bulevar recibió, entre otros muchos anteriores, el nombre de Kastanienallee. Pero su nombre cambiaría después del incidente acaecido aquí en 1848, cuando la gente le lanzó una lluvia de estiércol de caballo al rey Federico Guillermo IV, por lo que pasó a llamarse como gesto de reconciliación Königsallee, es decir avenida del Rey, reconciliación que por otra parte fue aceptada por el monarca.

 

Antaño había dos puentes que tenían la función de aduanas, donde se cobraban los derechos correspondientes. En la actualidad tres puentes lo cruzan y esculturas y fuentes ornamentan el canal y la avenida, entre ellas destaca la Tritonenbrunnen o Fuente del Tritón, la cual no se alimenta del riachuelo Düssel como el resto del canal, sino del río Rin. Fue creada por el escultor nacido en esta ciudad Friedrich Coubillier, entre los años 1898 y 1902. La escultura del dios griego del mar con un tridente se encuentra rodeado por niños desnudos y detrás de él hay un enorme pez. Este grupo escultórico descansa sobre rocas artificiales.

 

Centrémonos un poco en los edificios que bordean esta avenida. En el número 1 se encuentra la Galeria Kaufhof, edificio construido para estos grandes almacenes del grupo Leonhard Tietz entre 1907 y 1909 según planos de Joseph Maria Olbrich . Exteriormente es un bonito edificio de principios del siglo XX (con esculturas de Johannes Knubel), interiormente hará las delicias de los amantes al shoping, ya que posee una superficie de 20.000 metros cuadrados repartidos en cinco plantas.

 

Desde la Königsallee se puede ver a la perfección la fachada de la Johanneskirche o iglesia de San Juan situada en la cercana Martin-Luther-Platz. Con una nave de 61 metros de largo y una torre de casi 88 metros de altura es la iglesia luterana más grande de la ciudad. Se construyó entre 1875 y 1881 en estilo neorrománico. Durante la II Guerra Mundial fue severamente dañada, a pesar de lo cual se salvó de la destrucción definitiva y en 1953 volvió a abrir sus puertas, aunque las principales reformas se llevaron a cabo en 1997 y 2008.

Otra de las fuentes que podemos ver en esta zona (situada en la esquina que conforman la Königsallee y la Bastionstraße) es la Neckereibrunnen. Fue realizada por Gregor von Bochmann in 1909 y consiste en dos esculturas de bronce situada encima de un pedestal en el centro de la fuente, que representan a dos muchachos, uno mayor y otro más joven, a aquél primero posteriormente se le ocultó los genitales porque su desnudez ofendía en aquel momento a una parte de la sociedad.

 

Al final de la avenida se alza sobre el resto de edificios el rascacielos todo de cristal que acoge las oficinas de la aseguradora alemana Deutsche Rentenversicherung Rheinland, antigua Landesversicherungsanstalt. Se construyó en el período de 1972 y 1978 por el arquitecto Harald Deilmann con una estructura formada por tres cuerpos escalonados. Durante algún tiempo fue el edificio más alto de la ciudad hasta que se levantó el ARAG-Tower. En cuanto a medidas la torre más baja posee una altura de 78,43 metros y 18 pisos, la torre mediana es de 94,66 metros y 22 plantas y finalmente la más alta posee 113,56 metros de longitud y 28 plantas.

 

Esquina inferior izquierda Esquina inferior iderecha

 

 

 

 

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