DÜSSELDORF

BURGPLATZ:

 

Esta plazoleta, considerada uno de los puntos de encuentros más importantes de Düsseldorf, recibe el nombre del castillo que antaño la precedía. La historia del lugar es casi tan antigua como el mismo lugar que dio origen a Düsseldorf y que se encuentra a sólo unos metros más al norte. La zona conformaba un pueblo de pescadores que, después de recibir el título de ciudad en 1288, se extendió urbanísticamente hacia el sur. Por ello se construyó ese castillo que recogía información aduanera y por tanto tenía privilegios sobre el Rin.

 

 

Esta plaza ha vivido momentos significativos de la historia de la ciudad, como la boda de Juan Guillermo (duque de Jülich, Cléveris, Mark y Berg) y Jacobea de Baden-Baden en 1585, en que el castillo se convirtió en una prestigiosa sede del poder que alcanzó su cúspide con el elector Jan Wellem, quien hizo de Düsseldorf su residencia principal. Sin embargo en los comienzos del siglo XVIII comenzó el declive del enclave y la ciudad, después de que perdiera su función de residencia con la muerte del príncipe elector y la mudanza de su viuda a Italia.

 

En los años posteriores el castillo sufrió diferentes incendios como el que tuvo lugar durante los bombardeos del Ejército Revolucionario Francés en 1795, o el que tuvo lugar en el año 1872 quedando totalmente en ruinas, las cuales fueron completamente demolidas unos años más tarde, en 1888. De aquel gran palacio no queda nada, solamente una de sus torres barrocas laterales, el Schlossturm.

 

En los años que le siguen quedó evidente la necesidad de mejorar la zona por las continuas inundaciones del casco antiguo. La plaza tuvo una importante reforma durante la apertura del túnel que discurre bajo el Rheinuferpromenade en 1995, quedó nuevamente como lugar de esparcimiento junto a las orillas del Rin cuyas aguas es alcanzada por un tramo de escaleras que rememora la antigua condición de la zona. Desde aquí es posible tomar uno de los muchos barcos turísticos que realizan diferentes cruceros por el rio.

 

Las obras de acondicionamiento y su carácter emblemático hicieron que fuera nombrada como una de las plazas más bellas de la Alemania de posguerra. La antigua torre del castillo alberga hoy en día el SchifffahrtMuseum o Museo Marítimo (uno de los más antiguos de Alemania en su género, ya que fue fundado en 1930), en el que se muestra los 2000 años de historia de la navegación sobre el Rin.

 

En su interior podemos conocer más sobre la ecología, la historia naval, el comercio, los desplazamientos y otros muchos aspectos sobre el rio. Podemos fotografías, grabados y maquetas de barcos y puertos, además de una exposición multimedia que llevará a los visitantes al Düsseldorf medieval. Su zona superior la ocupa una cafetería desde la que se obtienen bellas imágenes del Rin y del casco antiguo.

 

En un costado de la plaza, bajos unos árboles, se encuentra el Radschlägerbrunnen o Fuente de los Niños Acróbatas, construida en el año 1954 por Alfred Zschorsch. En ella vemos los famosos pequeños acróbatas que hacen la rueda y piruetas, cuyo origen hay que buscarlo setecientos años atrás, en el año 1288, cuando el triunfo sobre el arzobispo de Colonia en la batalla de Worringen provocó mucha alegría entre los habitantes de la ciudad, lo que hizo que los niños exhibieran su alegría haciendo volteretas. En la actualidad, todavía podemos ver algunos de estos pequeños acróbatas ejecutando sus habilidades y pidiendo a la gente en dialecto local "eene Penning" (un céntimo).

 

Y precisamente en un extremo de la plaza se encuentra la Stadterhebungsmonument o Monumento de los Privilegios concedidos a Düsseldorf, que conmemora el setecientos aniversario de la batalla de Worringen que hizo que el antiguo pueblo adquiera el título de ciudad. Se trata de una obra del escultor Bert Gerresheim de 1988 que mide 1,5 metros de alto por 7,5 metros de largo. En él vemos diferentes escenas de la batalla, y muchísimos detalles.

 

 

Por el lado izquierda se narra la muerte y destrucción acaecida durante la guerra, en el medio, aparecen dos manos con monedas (pertenecen al conde Adolfo V de Berg y a su mujer) sobre un pergamino donde se firma el título de ciudad que adquiere tras la victoria, y finalmente en la zona derecha los beneficios y el período de esplendor que ello ocasionó, representados con redes de pesca y cajas de fruta; además en este grupo vemos los papas Nicolás IV, León X y Pablo VI, que contribuyeron también al desarrollo de Düsseldorf con diferentes decretos, como ascender la iglesia de Düsseldorf a la categoría de basílica.

 

En la sección donde se narra la batalla vemos un monje: el ejército del ducado de Berg lo componían campesinos armados con horcas y picas, sin experiencia militar ni ardor guerrero, por ello eran acompañados por varios monjes dominicos que les subían la moral y los animaba con la lucha. A este grupo le acompaña los cuatro jinetes del Apocalipsis, representando la muerte. Hay teorías que señalan que la figura del monje pretende detener a esos macabros y cadavéricos jinetes del apocalipsis.

 

Al lado de este monumento podemos ver donde desemboca el riachuelo Düssel, que dio nombre a la ciudad. La barandilla que la decora se inauguró en 1991, de mano del mismo arquitecto que realizó el Stadterhebungsmonument, es decir Bert Gerresheim, quien mantuvo la misma coherencia y estilo. Es muy curioso ver en uno de los pilares elementos relacionados con el poder, como un casco de guerrero, una corona, etc., sin embargo en el pilar contrario se sitúan los elementos de la vida cotidiana, representado con diferentes tipos de sombreros.

 

 


Ver Düsseldorf: Burgplatz en un mapa más grande

 

 

 

 

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