DÜSSELDORF

ALTSTADT:

 

Partimos desde la Marktplatz para hacer el recorrido por la Ciudad Vieja o Altstadt. Situada entre Bolkerstraße y Flingerstraße encontramos un pintoresco callejón de esta zona, se trata del Schneider-Wibbel-Gasse que, aunque parezca mentira, construyó en 1956. Ese nombre proviene del título de una obra de Hans Müller-Schlösser, estrenada el 14 de julio de 1913 en Schauspielhaus, en el que en tono de humor cuenta las peripecias de Wibbel el sastre. Por tanto este callejón es un homenaje por parte de la ciudad a su autor y a su obra.

 

 

La trama de la historia se basa en una historia ocurrida a un panadero que vivía en el Berlín de la época del rey Federico Guillermo IV; el escritor cambió el protagonista, centrando la historia en un sastre que vivía en su ciudad natal, Düsseldorf, en el período de la ocupación por las tropas francesas durante las guerras napoleónicas a principios del siglo XIX. El carácter del sastre se ha convertido en todo un símbolo popular de la ciudad. La historia se ha llevado varias veces al cine y el teatro.

 

El reloj con carrillón suena todos los días a las 11, 13, 15, 18 y 21 horas. Cuando lo hace una puerta se abre y aparece el sastre mientras suenan diferentes melodías. Como curiosidad en agosto de 2010 las letras que se encuentran bajo el reloj, en el que se puede leer Schneider Wibbel, fueron retiradas y en su lugar se puso el nombre del restaurante que había en la parte inferior. Ello provocó el resentimiento y enojo por parte de los ciudadanos, a pesar de no estar incluido en la lista de monumentos.

 

Finalmente las letras fueron encontradas en un contenedor de chatarra de una agencia publicitaria de Solingen. Tras recuperarlas y restaurarlas se volvió a instalar debajo del reloj. Lo curioso es que el dueño del local se mostró muy sorprendido, alegre y entusiasmado por recuperarlas y de verlas de nuevo en su lugar. El pequeño callejón también tiene sitio para una sala de cine.

 

También encontramos una estatua de bronce de Wibbel el sastre, en la que podemos ver zonas más pulidas, esto es porque según la tradición, quien le acaricia una pequeña parte verá como le llega la felicidad y la buena suerte. La escultura está algo escondida entre las terrazas de los restaurantes y bares (hay muchos restaurantes españoles), por lo que hay que prestar atención.

 

En el callejón existen detalles curiosos, como por ejemplo un relieve, situada en la pared de una caja de ahorros, en el que se ve a una persona que cuando defeca expulsa monedas de oro. Le acompaña, a propósito de ésto, una inscripción que traducido más o menos viene a decir que "este cuento probablemente no sea cierto, aunque rara vez se enseña a vivir sabiamente y a ahorrar".

 

Ya en la Flinger Straße, vemos el Elvis Presley Museum Düsseldorf, abierto por tres fanáticos alemanes del músico (Oskar Hentschel, Michael Knorr y Andy Schroeer). En su interior se expone cerca de 1500 artículos de la vida personal y profesional del cantante, constituyéndose como uno de los museos de este género más grandes fuera de los Estados Unidos de América. Entre los objetos expuestos, algunos de ellos nunca han sido presentados al público anteriormente, encontramos cartas, fotos, ropa original, discos, dos biblias familiares, una era del tatarabuelo de Elvis, sus últimas notas escritas a mano en un libro del filósofo Khalil Gibran, instrumentos musicales, etc...

 

Un poco más allá se sitúa la Haus Zum Kurfürst, construido en el año 1627. Se trata de un ejemplo arquitectónico en cuanto a la estética de los primeros edificios de la ciudad vieja. Se empleó el ladrillo como material de construcción dándole una forma escalonada a su fachada, además la forma del portal y los marcos de las ventanas (con influencia holandesa) son muy típicos en la ciudad. El nombre del edificio (casa de los Electores) hace referencia al último restaurante que se encontraba en su zona inferior y que estuvo aquí hasta mediados del siglo XX. Hasta aquél entonces era considerado como el restaurante más antiguo de la ciudad.

 

Si volvemos al Marktstraße, podemos ver una hilera de casas del siglo XVII, entre ellas destaca una casa muy curiosa, la Glockenhaus (Casa de las Campanas) que como su propio nombre indica posee esos elementos en la parte superior de su fachada. Se dice que quien quiera escuchar su melodía debe pone a trabajar la imaginación, pues estas campanas no suenan en la realidad sino en la mente de cada uno.

 

 

Ponemos rumbo a la Berger strasse donde destacamos lo siguiente: la cervecería Uerige, es uno de los locales históricos de la ciudad. Fabrica su propia cerveza desde 1862, según la ley de pureza de 1516, la Reinheitsgebot. Más adelante se encuentra la Düsseldorfer Senfladen und Museum o Museo de la Mostaza, lugar donde descubrir más sobre este preciado producto en Alemania, además de poder adquirirlo. Y por último, casi enfrente está la luterana Bergerkirche que está datada a finales del siglo XVII. En 1943 sufrió la destrucción de la guerra por lo que tuvo que ser reconstruida entre los años 1960 y 1966.

 

Ponemos dirección ahora al Heinrich-Heine-Platz. En nuestro camino encontramos, en el cruce de Mittelstraße y Grabenstraße, un grupo escultórico titulado Auseinandersetzung, algo así como Discusión. Estas esculturas de bronce representan a dos hombres a tamaño real discutiendo con una postura muy a la defensiva. Es una obra del artista Karl Henning Seemann de 1984.

 

De esta forma llegamos a la Carsch-Haus, edificio que acoge un centro comercial construido para tal fin entre los años 1913 y 1915, según proyecto de Otto Engler. Ganó notoriedad y fama en todo el país a finales de los años 80 cuando se tuvo que mover el edificio entero 23 metros hacia oeste, debido a la construcción del metro y una estación.

 

En la plaza que le precede encontramos la reconstrucción de un Kiosco de música colocado aquí en agosto de 1984 y realizado por Hans Sauer quien empleó 15 toneladas de acero y decoró el techo de cobre con dos kilos de pan de oro. El origen exacto del kiosco de música original se desconoce, pero se cree que fue creada para la Exposición Comercial e Industrial de 1902.

 

Al lado se encuentra la Wilhelm-Marx-Haus que fue construida entre los años 1922 y 1924 por el arquitecto Wilhelm Kreis, siendo el primer rascacielos de Europa con una altura de 57 metros y 13 pisos. Su nombre proviene del alcalde de la ciudad en el siglo XX, que ideó un programa para modernizar la urbe. El edificio acogía la Bolsa de Düsseldorf y en la actualidad alberga el "Teatro joven en el casco antiguo” o "JuTA" en sus siglas en alemán.

 

Volvemos de nuevo al corazón del casco viejo yendo en dirección al Heinrich-Heine-Geburtshaus situado en la Bolkerstraße 53. En este edificio construido en el siglo XVII fue donde este poeta, uno de los más importantes de la poesía alemana que cabalga entre el romanticismo y el realismo, nació en 1797, más concretamente en la parte trasera de la casa. Desde el año 2006 alberga un centro cultural para la literatura. En esta calle, Bolkerstraße, encontramos más ejemplos de bellas fachadas.

 

Muy cerca se sitúa otra de las cervecerías históricas de Düsseldorf, la Zum Schlüssel. Los dos edificios con que contaba en un primer momento fueron mencionados por primera vez en el año 1632 cuando pertenecían a Johann von Monheim y tenían el nombre de Zu den drei Königen (Los Tres Reyes). En 1850 los edificios pasarían a manos de Jakob Schwenger quien estableció en ellos una fábrica de cerveza y una panadería. Aquellos edificios se fusionaron formando uno solo tras ser adquiridos por Josef Aders.

 

Fue entonces cuando adquirió su nombre actual, nombre relacionado con la costumbre de guardar las llaves de las puertas de la ciudad en los bares cercanos. En 1936 Karl Gatzweiler heredó la fábrica y desde entonces ha pertenecido a esta familia que, desde el año 1313, han trabajado activamente en la elaboración de la cerveza. Como curiosidad en 1977 la cervecería alcanzó los 530.000 hectolitros, una de las mayores emisiones de su historia.

 

Justo enfrente se encuentra la Neanderkirche, fue construida por la Iglesia Reformada casi simultáneamente con la iglesia luterana de Berger kirche, entre los años 1683 y 1687, aunque se consagró antes de su finalización, en el 1684. Presenta un estilo barroco muy sencillo y debido a la prevalencia en el ducado de Berg de la fe católica, que permitió la práctica de aquella religión pero no era plenamente aceptada, se les permitió levantar la iglesia en un patio o zona que no era visible desde la calle. Tras la II Guerra Mundial, en que se destruyeron la mayoría de edificios que la rodeaban se puede ver a simple vista desde aquí.

 

 

La iglesia de St. Andreas fue construida entre los años 1622 y 1628 en estilo barroco del sur de Alemania. Originalmente fue un templo jesuita y también fue utilizada como la iglesia de la corte de los Condes palatinos de Neoburgo. Tras la disolución de la Compañía de Jesús en agosto de 1773 sirvió como iglesia parroquial hasta el año 2005, momento en que se convirtió en la iglesia del monasterio de la Orden de los Dominicos.

 

Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII la iglesia fue un importante centro de la cultura musical en Düsseldorf. Aquí desempeñó como organista el compositor Johann Hugo von Wilderer. Su interior está decorado con estucos realizados por Johannes Kuhn de Estrasburgo. También destacan las esculturas a tamaño natural de los apóstoles y de los santos de la Compañía de Jesús. El mausoleo fue diseñado por el arquitecto veneciano Simone del Sarto, en él se encuentran varias tumbas de los Electores del Palatinado, entre ellos el de Juan Guillermo II de Neubourg-Wittelsbach. El altar mayor fue destruido durante la II Guerra Mundial, el que vemos en la actualidad es un diseño de Ewald Matare del año 1960. En los dos altares laterales podemos ver pinturas dedicadas a la Virgen María de Ernst Deger.

 

A pocos metros encontramos la Kunsthalle, una institución cultural fundada en 1881, en el que tiene lugar exposiciones temporales, eventos y publicaciones dirigidas a las artes visuales. El primer edificio que lo albergaba fue diseñado por Ernst Giese y Paul Weidner, en él había un nicho con un mosaico de Fritz Roeber flaqueado por cuatro cariátides realizadas por Leo Müschen. Durante la II Guerra Mundial sufrió graves daños, por lo que a finales de los años 50 se demolió y se construyó una nueva sede, proyecto que estuvo a cargo de Konrad Beckmann y Christoph Brockes, inaugurándose finalmente en 1967.

 

Para los amantes de los museos de arte, una buena opción es el Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, institución del estado federal que engloba tres lugares diferentes de exposiciones: el K20 en Grabbeplatz, el K21 en el Ständehaus y Schmela Haus. La institución fue fundada en el año 1961 con el propósito de exhibir las colecciones de arte del siglo XX que se iban adquiriendo, las cuales comenzaron con 88 obas del artista Paul Klee. Entre sus fondos se encuentran obras de Picasso, Matisse, Mondrian, Pollock, Warhol, etc...

 

Tomamos ahora la kurze straße en la que se encuentra la cervecería homónima que también fabrica su propia cerveza. Al contrario del resto de cervecerías que poseen una edad longeva, ésta comenzó su actividad en el año 2010. No elaboran un tipo de Altbier al uso, su aroma es menos intenso, más delicado, del que sobresale un aroma frutal del que destacan la naranja y el melocotón.

 

 


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